Así como Moisés bajó del monte Sinaí cargando en sus brazos las 10 leyes mas conocidas y tal vez menos respetadas; aquí bajo yo de esta colina, sin ánimo de parecerme en lo más mínimo, con este modesto compendio de leyes. Las cuales no tengo duda serán mucho más acatadas.
Aclaro, para no ofender a los amantes de la exactitud, que las mismas se basan en vivencias personales y se inspiran tangencialmente en la definición provista por el diccionario, previamente publicada.
Estas leyes no se acotarán al presente número, sino que, por el contrario, deseo (un deseo voluptuosamente voluntarista) crezcan en cantidad. Con lo cual es probable que este post vaya creciendo con el correr del tiempo. Aclaro esto por si algún inconsciente comete el trágico error de regresar.
La lista comienza de la siguiente manera y asi como el mensajero no es importante, el orden tampoco:
1) Asistirás a la escuela primaria y secundaria. Luego ingresarás a carreras terciarias o universitarias, y tal vez postgrados y maestrías. Mas nunca estudiarás por tu propia voluntad, sino que aguardarás a que te enseñen. Ya bastante haces tú en asistir a tan tediosos lugares.
2) Si sientes un deseo irrefrenable de crear, llevar adelante un proyecto, trabajar en lo que mas te guste… respira hondo, busca en internet la carrera, curso o taller pertinente, y deja en manos celestiales que tus deseos se concreten. Seguramente para cuando te hayas graduado detestes tanto esa actividad que ansiabas dominar, que del deseo no quedará ni rastro. Tal vez algún que otro elemento que obligaste a tus padres a comprar, pero no importa, el dinero no salió de tu bolsillo.
3) Si te encuentras frente a una tarea no te preocupes en dar todo de tí, hazla masomeno´, como para “zafar”. Lo importante es que sepas que de haber querido la podrías haber realizado a la perfección.
4) Irremediable y afortunadamente todo tiempo futuro será mejor. Lo importante es vivir el presente… deseando.
5) “ Cuando tú quieres una cosa, todo el universo conspira para que realices tu deseo” (”El Aquimista”, de Paulo Coelho). Advierto que no leí el libro, ganas me faltan, pero sacada fuera de contexto es una frase de un voluntarismo apoteósico.